miércoles, 25 de enero de 2012

Plan Nacional de Protección Civil

La experiencia de nuestro país frente al tema de los desastres de origen natural o provocados por el hombre, tanto en su impacto inmediato como en sus repercusiones, es amplia y variada.  Desastres como, por ejemplo: terremotos, sequías, inundaciones, erupciones volcánicas, incendios urbanos y forestales, accidentes químicos, deslizamientos, aludes, etc., son recurrentes en Chile.

El ámbito de experiencia que se asocia al impacto inmediato, sea en pérdidas humanas como materiales, ha desarrollado en los chilenos la capacidad de sobreponerse a los innumerables eventos destructivos que han afectado a la nación durante toda su historia.  El otro ámbito, se asocia a las secuelas que estos mismos eventos producen, afectando directamente al desarrollo y a la calidad de vida de las personas, marcando su idiosincrasia, como igualmente las posibilidades de  mejoramiento sostenido de sus condiciones de vida, sobre todo de la población más vulnerable, lo que progresivamente ha ido conformando una conciencia nacional sobre la necesidad de anteponerse a esta realidad.

El proceso nacional de desarrollo sostenible, pone también un fuerte énfasis en la administración y manejo de riesgos, como estrategia efectiva de prevención, con un claro enfoque participativo, integrando instancias sectoriales, científico-técnicas, regionales, provinciales, comunales, del voluntariado y de la comunidad organizada.

El Presente Plan busca precisamente, potenciar las capacidades preventivas, sin descuidar el continuo perfeccionamiento de las actividades de preparación y atención de emergencias o desastres, pasando a constituirse en un instrumento indicativo para la gestión descentralizada, de acuerdo a las específicas realidades de riesgos y de recursos de cada área geográfica del país.



El texto anterior corresponde a un estracto tomado del Plan Nacional de Protección Civil, si deseas conocer el texto completo puedes consultar el Decreto Nº156 de 2002.

viernes, 20 de enero de 2012

Protección Solar

La información científica demuestra que la exposición excesiva y/o acumulada de radiación ultravioleta de fuentes naturales o artificiales produce efectos dañinos a corto y largo plazo, principalmente en ojos y piel, que van desde quemaduras solares, queratitis actínica y alteraciones de la respuesta inmune hasta fotoenvejecimiento, cataratas a nivel ocular y tumores malignos de piel. Frente a está ultima patología, en las últimas décadas, a nivel mundial ha aumentado el número de casos nuevos de cáncer de piel, especialmente en las personas de piel clara, siendo hoy el cáncer de piel, el cáncer más frecuente en la población. 

Dependiendo del tipo de células que se afectan, se describen tres tipos de cánceres de piel:

• El cáncer basocelular que compromete las células basales de la epidermis, siendo este el más frecuente. Se ubica preferentemente en cara y cuello, y es el de mejor pronóstico.

• El cáncer espinocelular que compromete las células del estrato espinoso de Malpighi de la epidermis, que tiene más tendencia a producir metástasis y mayor mortalidad que el anterior. También se presenta en superficies expuestas.

• El cáncer melanoma, el cual es el cáncer cutáneo más agresivo, siendo uno de los cánceres que ha aumentado su incidencia en forma importante en el mundo. Reporta al año 2002, 160.000 casos nuevos, 41.000 muertes y una relación H/M de 1:2. En Chile se observó un aumento de 105% en la incidencia entre los años 1992 y 1998. Respecto de las defunciones, la tasa de mortalidad para ambos sexos entre los años 1999 y 2005, aumentó en 0,7 puntos.  La tendencia de la tasa de mortalidad ajustada por edad al 2010, presenta una leve tendencia al ascenso. El promedio de edad de presentación está entre los 45 y 50 años. 


 Algunas recomendaciones que podemos seguir para protegernos son:

 • Planifica tus actividades al aire libre cuando los rayos del sol no sean tan dañinos, evitando las horas entre las 11:00 AM y las 16:00 PM durante los meses con horario de verano, cuando los rayos de sol son más fuertes.

• Elige el protector solar adecuado, en función del tipo de piel, del lugar de aplicación y de las condiciones ambientales. El factor de protección multiplica el tiempo que puedes estar al sol sin quemarte gracias a la autoprotección que le entrega a tu piel.

• Aplícate una buena cantidad del protector solar 30 minutos antes de tomar el sol, sobre la piel seca.

• Cuando recién comiences a tomar sol, emplea un factor de protección más elevado.

• Lo que define la protección solar es el factor que se elige. Aplicarlo a cada momento, no prolonga la protección. Lo importante es aplicarlo nuevamente si se ha eliminado de la piel por el agua, sudor o arena. 

Si quieres seguir leyendo puedes consultar la Guía  técnica Radiacion Ultravioleta de origen solar del Ministerio de Salud